Consejos para el aprendizaje de su hijo

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En ocasiones nos cuestionamos en ¿cómo ser padres? y siempre deseamos ser los mejores padres para nuestros hijos. Escuchamos a todos nuestros amigos que nos rodean decir ʺNo existe un manual para ser el padre o la madre perfectaʺ.

Realmente no existe una normativa para poder educar y apoyar a nuestros hijos en su crecimiento y desarrollo personal para que, en un futuro cercano, se conviertan en seres humanos sensibles, con conceptos de valores y ética, que les permita emprender su vida de la mejor manera y en su recorrido sean felices.

Todos como seres humanos de alguna manera deseamos ser felices, respetados, perfectos en nuestros actos, evolucionar no solo en lo personal, profesional, empresaria y espiritual. Ir cumpliendo cada meta propuesta que nos induce a esa felicidad tan anhelada y que nos lleva por diferentes caminos a cada uno para conseguir el mismo resultado.

Al referirnos a la crianza o aprendizajes de nuestros niños, es como cuando eres pasajero de un avión y si ocurre algún inconveniente en el vuelo, la regla número uno es para poder salvar a otros debes salvarte tu primero colocándote la mascarilla de oxígeno.

De eso se trata la maravillosa experiencia en ¿cómo educar a nuestros hijos?

Para poder comenzar el proceso debemos conocernos nosotros como padres, evaluar nuestras emociones, sentimientos, habilidades sobre todo en temas de saber escuchar y comprender al otro. Es importante conocer a ese ser humano que está en nuestras vidas, conviviendo día a día en nuestros hogares.

Un hijo es un compromiso de por vida, tienes sus ocasiones de alegría, de tristeza y de complicaciones que como padres debemos mostrarles las herramientas para superarlas, más aún en tiempos donde padre y madre deben trabajar para llevar adelante ese proyecto llamado Familia, en el cual el factor tiempo es el que necesitamos para compartir.

A continuación, te mencionamos algunas técnicas que puedes usar para mejorar la conexión personal con tu hijo y acompañarlo en que la experiencia en su aprendizaje de vida y escolar sea completa.

Comencemos como padres en planificarnos y organizarnos con el uso de nuestro tiempo en el día. Que tiempo de esas 24 horas podemos tomar para compartir con nuestros hijos. Es recomendable dedicarle como mínimo 3 horas/día.

Sentarse a conversar con ellos de una manera fluida en el que el niño o adolescente sienta la confianza de abrir su pensamiento sin ser juzgado por sus padres. Una conversación en la que incluyas preguntas o dinámicas, donde puedas observar sus reacciones y el manejo de sus emociones antes diferentes situaciones. Que le gusta hacer, su deporte favorito, los escenarios que lo colocan en una situación incómoda, que asignaturas les gustas y en cuales tiene dificultades. Permítete descubrir quién es tu hijo.

Explora los talentos de tu hijo, existen habilidades que tiene de forma natural en la que a través de cursos o talleres puedes ayudarle a que las perfeccione y lo haga sentir más seguro. Cuando combinamos actividades escolares que en ocasiones el niño o adolescente no les gusta, el implementar una actividad o dinámica que lo haga reír y disfrutar hace que sus tareas diarias sean menos tediosas para ellos.

Trata de ser el mejor amigo de tu hijo, que seas tú la primera persona que él va a buscar para encontrar solución a cualquier problema o situación que el crea no pueda solventar. Es importante establecer buenas relaciones interpersonales y sus límites. Una cosa es que nuestros hijos sientan la confianza de poder confiar en sus padres y otra es dejar establecida las posiciones de padre, madre e hijo referente al respeto y responsabilidades que se deben asumir.

De la misma manera que como padres organizamos y planificamos nuestro tiempo para poder atender a nuestros hijos y poder ofrecerle tiempo valioso que les permitirá afianzar sus valores como ser humano. Desde temprana edad debemos ensenarles el valor del tiempo y cómo usarlo, estableciendo horas para que ellos realicen diferentes actividades y sean responsables en cumplir sus compromisos en cada una de ellas. La planificaciones y disciplina son factores fundamentales.

El desarrollo físico, emocional y mental de nuestros hijos es uno de nuestros objetivos para que se sientan felices, puede desarrollarse a través de actividades artísticas o científicas con la lectura, motivarlos a investigar, innovar e indagar el ¿por qué? de las cosas. Al observar por cuál de esas actividades ellos se inclinan, puedes apoyarlo en su misión personal o profesional.

Recuerda que estamos formando a un ser humano que maneja emociones, sentimientos y pensamientos diferentes a los nuestros que debemos saberlos escuchar para poderlos orientar y comprender cuáles son sus motivaciones personales que lo llevan a la felicidad, ensenándolos a tomar sus propias elecciones y decisiones para cumplir sus objetivos.

Mi hijo es mi mayor compromiso en la vida!..

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